La finalidad de la Ley de titularidad compartida es promover y favorecer la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres en el medio rural, a través del reconocimiento jurídico y económico derivado de su participación en la actividad agraria.

Por tanto, la ley permite que la titularidad de las explotaciones sea compartida, y por tanto, los dos miembros de la pareja tengan reconocidos los mismos derechos sobre la misma . El porcentaje de participación en la titularidad compartida de cada cotitular siempre será del 50%.

Desde el punto de vista fiscal, la explotación de titularidad compartida tendrá la misma consideración (sin serlo) que una Comunidad de Bienes, de forma que tributarán de la siguiente forma:

  • IRPF: la entidad no tiene carácter de contribuyente de IRPF, ya que se aplica el régimen especial de atribución de rentas. De modo que los contribuyentes en este impuesto serían los cotitulares de la titularidad compartida en proporción a la participación en la misma (50%)
  • Impuesto de Sociedades: la entidad no tiene que tributar, ya que no se considera sujeto pasivo de dicho impuesto.
  • IVA: La titularidad compartida se considera sujeto pasivo del IVA y, en consecuencia, deberá tributar por dicho impuesto.
  • Pagos a cuenta (retenciones, ingresos a cuenta y pagos fraccionados). En el caso de retenciones e ingresos a cuenta, la titularidad compartida deberá practicar e ingresar las correspondientes retenciones e ingresos a cuenta. En el caso de los pagos fraccionados, son los cotitulares los que en proporción a su participación en la entidad, 50%, deben efectuar los pagos fraccionados, no la titularidad compartida.

Medidas de fomento y ayudas públicas

1. La Ley de titularidad compartida facilita el acceso a la condición de prioritarias a las explotaciones agrarias de titularidad compartida. Por tanto, para ser prioritarias, las explotaciones de titularidad compartida deben cumplir solo los requisitos establecidos en la mencionada ley:

  • Renta Unitaria de Trabajo de la explotación: no tiene que superar en un 50% el máximo establecido en la legislación correspondiente de las explotaciones prioritarias. Por tanto en la titularidad compartida no se puede superar el 180% de la renta de referencia.
  • Uno de los dos titulares ha de tener la condición de agricultor profesional: se considera agricultor profesrional a la "persona física que, siendo titular de una explotación agraria, al menos el 50% de su renta total la obtenga de las actividades agrarias u otras actividades complementarias, siempre y cuando la parte de renta procedente directamente de la actividad agraria no sea inferios al 25% de su renta total y el volumen de empleo dedicado a actividades agrarias o complementarias sea igual o superior a la mitad de una Unidad de Trabajo Agrario".
  • Residir en el ámbito territorial rural en que radique la explotación.
  • Conclusión:
    • Volumen de empleo => 0,5 UTA
    • Renta Unitaria de Trabajo: no superar el 180% de la renta de referencia
    • Se suprime el límite inferior del 35%

2. Trato preferente en las bases reguladoras de subvenciones financiadas por la Administración General, consistente en que a igualdad de requisitos para las explotaciones y para cada nivel de apoyo, se producirá un incremento de la ponderación o puntuación de los criterios objetivos.

3. Las personas titulares de explotaciones agrarias de titularidad compartida tendrán un derecho preferente en las actividades de formación y asesoramiento en materia de agricultura.