Consideraciones generales

Los plaguicidas de uso fitosanitario pueden resultar tóxicos o venenosos para las personas, animales domésticos, fauna terrestre o acuática, por lo que toda persona que los manipule debe poner un gran cuidado en ello con el fin de evitar accidentes, que la mayoría de las veces se producen por una manipulación incorrecta, y debe poseer el carné de manipulador que acredite los conocimientos apropiados para ejercer su actividad.

Los usuarios de plaguicidas serán responsables de que en su manipulación y aplicación se cumplan las condiciones de utilización que figuran en las etiquetas de sus envases y, particularmente, de que se respeten los plazos de seguridad.

Los productos fitosanitarios deben estar autorizados en el cultivo contra un determinado parásito. Los productos autorizados pueden consultarse aquí.Este enlace se abrirá en una ventana nueva

Los productos fitosanitarios se clasifican en las siguientes categorías en cuanto a su grado de toxicidad:

  • baja peligrosidad
  • Xn nocivos
  • T tóxicos
  • T+ muy tóxicos

La peligrosidad para la fauna terrestre y acuícola se expresa por medio de frases que indican cómo actuar para proteger a mamíferos, aves, peces, abejas y otros. No obstante, en productos no actualizados conforme a la Orden PRE/3297/2004, esta peligr

osidad estará indicada mediante letras:

  • Categoría A (productos de toxicidad baja)
  • Categoría B (productos moderadamente tóxicos)
  • Categoría C (productos muy peligrosos)

La peligrosidad para las abejas se expresa detrás de la clasificación para la fauna acuícola, de la siguiente manera:

  • I Compatible para las abejas
  • II Relativamente poco peligroso para las abejas
  • III Compatible para las abejas
  • IV Compatible para las abejas

La forma de clasificar los productos químicos ha cambiado en el ámbito eu

ropeo. Los nuevos pictogramas son estos:

Nuevos pictogramas de productos químicos


Sobre su almacenamiento

Los productos fitosanitarios se guardarán en armarios o cuartos ventilados y provistos de cerradura, con objeto de mantener fuera del alcance de terceros, en especial de menores de edad.

Los locales donde se ubiquen estos armarios o cuartos deberán estar separados por pared de obra de cualquier local habitado y contar con suficiente ventilación. No estarán próximos a masas de agua o pozos y dispondrán de medios para recoger derrames accidentales.

Estos locales dispondrán de un contenedor con una bolsa de plástico para aislar los envases vacíos, los envases dañados, restos de productos y restos de vertido accidental, hasta su entrega al gestor de residuos correspondiente.

Tendrán a la vista los consejos de seguridad, los teléfonos de emergencia y los procedimientos a seguir.

Los armarios o cuartos se ubicarán en zonas libres de humedad y protegidos de las temperaturas extremas.

Su ubicación garantizará la separación del resto de los enseres del almacén, especialmente del material vegetal y de los productos de consumo humano o animal.

Los productos fitosanitarios deben mantenerse siempre en los envases originales, cerrados, en posición vertical con el cierre hacia arriba y manteniendo la etiqueta original íntegra y legible.

Sobre su manipulación

Antes de apliocar un producto debe leerse detenidamente la etiqueta.

No se hará la mezcla antes de la incorporación al depósito, realizándose las operaciones de mezcla y carga inmediatamente antes de la aplicación, y siempre en puntos alejados de las masas de agua superficiales (mínimo de 25 m de las mismas, o 10 m cuando se utilicen equipos dotados de mezcladores–incorporadores).

La cantidad de producto fitosanitario y el volumen de agua a utilizar se deberán calcular evitando que sobre.

Realizar el triple enjuagado de los envases: una vez vacío el envase, llenarlo de agua hasta 1/4 parte, taparlo y agitarlo durante unos segundos; luego, verter el contenido en la mochila o tanque de aplicación. Repetir la operación otras dos veces.

Los envases vacíos no deben dejarse sobre el campo, sino que se deben depositar en las bolsas de plástico especificadas en el apartado de almacenamiento y entregarlas en los establecimientos o puntos de recogida establecidos para ser recogidos por SIGFITO posteriormente. El agricultor mantendrá durante tres años el justificante de haber entregado los envases vacíos al correspondiente punto de recogida.

En ningún caso se podrán los lavar los equipos a distancias inferiores a 50 metros de masas de agua superficiales y de los pozos.

Sobre su aplicación

En su aplicación, respetar una banda de seguridad mínima de 5 metros a masas de agua superficial.

Se evitará todo tipo de tratamientos con vientos superior a 3 metros por segundo.

No llenar los depósitos de los equipos directamente desde los pozos o puntos de almacenamiento de agua, ni desde un cauce de agua, salvo que se utilicen equipos con dispositivo antirretorno o cuando el punto de captación este más alto que la boca de llenado.

Cubrir los pozos situados en la parcela en el momento del tratamiento.

Debe interrumpirse la pulverización en los giros, al finalizar las hileras y en las zonas de no cultivo.

Realizar operaciones de regulación y comprobación de equipos previa a la carga y a una distancia al menos de 25 metros de puntos y masas de agua susceptibles de contaminación.

Se dejará, como mínimo una distancia de 50 metros sin tratar con respecto a los puntos de extracción de agua para consumo humano.

Se recomienda no realizar tratamientos durante la floración de los cultivos, con el fin de no perturbar la fauna polinizadora, principalmente abejas. Si fuera necesario realizar algún tratamiento durante la floración no debe emplearse ningún producto que sea tóxico para la fauna terrestre (categorías B y C), debiéndose informar con 7 días de antelación a los propietarios de las colmenas ubicadas en las parcelas objeto de tratamiento.

Sobre las intoxicaciones que pueden producir

Los plaguicidas pueden producir intoxicaciones en las personas a través de la piel, por ingestión y por inhalación.

Por ello es necesario:

  • Lavarse bien después de tratar (sobre todo las manos) y quitarse la ropa empleada.
  • Evitar contactos del producto con la piel (utilizar guantes y mascarilla).
  • No intentar desatascar las boquillas obstruidas soplando directamente con la boca.
  • Evitar manipular los plaguicidas en recintos cerrados.
  • No tratar contra el viento, y si es intenso suspender el tratamiento.

Los síntomas que puede presentar una persona intoxicada son:

  • Debilidad y fatiga.
  • En la piel: irritación, ardor, sudor excesivo, manchas.
  • En los ojos: picor, lagrimeo, visión dificultosa.
  • Ardor de boca y garganta, salivación abundante, nauseas, vómitos, diarreas.
  • Dolor de cabeza, mareos, marcha tambaleante, habla balbuceante.
  • Tos, dolor y opresión del pecho, dificultad respiratoria.

Sobre los primeros auxilios que deben prestarse a una persona intoxicada

Debe actuarse rápidamente, pero con conocimiento de lo que se hace.

Retirar a la persona de la fuente contaminante.

Procurar que el paciente esté tranquilo y en reposo estricto, tumbado en el suelo de costado, con la cabeza más baja que el resto del cuerpo y ladeada.

Observar la respiración y el estado de consciencia. Si cesa la respiración, empujar la mandíbula hacia adelante para impedir que la lengua obstruya el fondo de la garganta y efectuar la respiración artificial.

Si el plaguicida ha caído sobre la piel, utilizar gran cantidad de agua para lavarla, durante unos 10 minutos.

Cuando se ha ingerido un plaguicida, en un primer instante no es recomendable provocar el vómito, a no ser que el producto ingerido sea muy tóxico. Además, en ningún caso debe provocarse el vómito a una persona inconsciente, ni darle nada por la boca.

Si el intoxicado tiene convulsiones, hacerle morder un pañuelo para que mantenga la boca abierta.

Si está muy caliente y suda mucho, es conveniente refrescarle con agua fría. Si tiene frío taparle con ropa.

En ningún caso se le darán bebidas o alimentos grasos o aceitosos, como leche, agua con aceite, etc., pues pueden resultar peligrosos.

Lo antes posible se debe acudir al médico, facilitándole un envase del plaguicida con su etiqueta, para que sepa ante qué tipo de tóxico se encuentra y decida el tratamiento a seguir. Se puede pedir asesoramiento sobre el caso (las 24 horas del día) al Instituto Nacional de Toxicología, en los siguientes teléfonos:

  • Madrid: 91 562 04 20
  • Barcelona: 93 317 44 00
  • Sevilla: 95 437 12 33