Igualmente, desde el 1 de enero de 2013, para la aplicación de productos fitosanitarios en ámbitos profesionales distintos del agrario (parques, jardines o áreas verdes de uso público, campos de deporte, jardines de colegios, etc.) también será preceptivo un registro de tratamientos fitosanitarios con la información especificada en la Parte II del anexo III del Real Decreto.

En jardines domésticos y huertos familiares no es necesario el cuaderno de explotación ni registro de tratamientos. No obstante, si un usuario profesional o empresa ajena realiza los mismos se deben conservar los contratos de tratamiento que realicen. Se deben utilizar productos expresamente autorizados para uso no profesional en estos ámbitos.