El Servicio de Investigación y Desarrollo Tecnológico Agroalimentario tiene su origen en 1918 , en la Estación de Fruticultura de Logroño, ubicada en la finca Las Norias.

Con motivo de la regionalización de los centros de investigación, la Estación de Fruticultura pasó a formar parte del CRIDA-03, en Zaragoza. Este Centro de Investigación y Desarrollo Agrario del Ebro integraba los trabajos que INIA desarrollaba en Álava, La Rioja, Navarra y Aragón.

La dinámica del trabajo y la incorporación de nuevos investigadores hicieron necesario su traslado en 1976 . Así nace la Estación Rioja-Navarra, ubicada en la Finca Valdegón. En su construcción contribuyeron el Ayuntamiento de Logroño, el Ministerio de Agricultura (INIA) y el Banco Mundial.

Con las transferencias de investigación a las Comunidades Autónomas en 1985 , la Estación Rioja-Navarra pasa a depender de la Comunidad Autónoma de La Rioja, proceso que culmina en 1990.

En 1994 , se construye un nuevo edificio en la Finca Valdegón, en Agoncillo, que ha alojado al Servicio de Investigación y Desarrollo Tecnológico Agroalimentario, más conocido como CIDA, durante los últimos 21 años.

El nacimiento en 2008, del Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV), fruto de la colaboración entre el Gobierno de La Rioja, la Universidad de La Rioja y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), integró en el nuevo centro las áreas de investigación en viticultura y enología del CIDA.

En 2015 se construye en la Finca de La Grajera la sede del ICVV, un edificio que aloja a todos los investigadores de las tres instituciones promotoras, entre ellos a los del Servicio de Investigación Vitivinícola, última denominación que recibe al quedar sus competencias circunscritas al ámbito de la viticultura y la enología.